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viernes, 18 de julio de 2025

Atrapados en el Sistema



Cautivos de un sistema perverso, los pacientes del sanatorio de calle Chacabuco pasan días de incontables horas postrados esperando una prótesis que nunca llega. El paso del tiempo es relativo a cada quien según su posición. Mientras que para los jóvenes sanos todo es veloz y fascinante, para la persona enferma y mayor -por cada hora encerrada- su autoestima se debilita, su cuerpo se transforma. La falta de ejercicio atenta contra los músculos.
El estrés generado en familiares, como daño colateral, no es contemplado. Pierden horas de trabajo, aumentan sus gastos de traslado desde el hogar al sanatorio, ida y vuelta, modificando el ritmo de vida de sus allegados.
Se podrá decir que no le faltan cuidados, que todo está bajo control. Mientras tanto se factura por los servicios. Se factura por la espera, se factura un tiempo creado a expensas de la obra social del paciente.
La respuesta, desde el nosocomio, es siempre la misma, tenemos que esperar.
Para este caso el PAMI juega a la indiferencia, a hacerse cargo cuando se verifique un incumplimiento. No es de su área verificar los tiempos de pedido y entrega de la prótesis. Es una relación entre proveedor, sanatorio y médico, según lo expresado en oficinas consultadas de la sede PAMI Catamarca.
Dos semanas de espera es más que sospechoso para una de las prótesis más demandadas en personas mayores. Frente a la impaciencia los médicos sugieren, para acortar la espera, comprarla por motus propio, invitando a visitar los comercios locales “por la rapidez de entrega”.
En un mal pensamiento, uno puede inducir una actividad comercial que roza lo delictivo entre el sanatorio y el PAMI, este último no exigiendo ni verificando con inspectores lo que realmente ocurre con cada paciente y el centro de salud estirando las internaciones a tiempos fuera de toda lógica.
El PAMI no pareciera estar preocupado por las sumas de dinero que debe aportar por cada afiliado, de allí el mal pensamiento que revolotea en la cabeza de quien esto escribe.
Tal vez es un sueño, una pesadilla que se evaporará al despertar. O no.

Catamarca tiene la figura, por Ley 5337 (año 2011), de Defensor del Pueblo (hoy con Dalmacio Mera como su primer director) ¿podrá ser este un caso digno de ser investigado?



lunes, 1 de julio de 2024

Adicción a las redes sociales



Por el gran ventanal del restaurante, hacia el interior, una pareja de mayores conversa tranquilamente por sobre sus platos de comida, pero no lo hacen cara a cara, sino con sus teléfonos en la mano y mirando hacia ellos. Ríen y gesticulan sin elevar la vista, hipnotizados tal vez por las pantallas de sus respectivos aparatos. La tercera edad también fue atrapada por las conexiones digitales.

La comunicación tradicional y milenaria de interactuar mirándose a la cara, observando los gestos, que también hablan, percibiendo los cambios de voz y respiración según la conversación va girando a distintos tópicos se ha perdido.

Al establecer un vínculo a través del celular o navegar por las diversas aplicaciones de redes sociales la pantalla toma el control del cerebro. La atención se centra en esos pocos centímetros cuadrados en la palma de la mano.

No importa edad ni lugar, si es la casa, el trabajo, la escuela, en el auto, u ómnibus. Se produce una barrera que recorta el entorno, aísla. La pantalla del teléfono estira sus brazos arranca la mente del individuo y la traslada en tiempo y espacio. Doblegando su voluntad.

Esa pantalla de vivos y atractivos colores es el portal al universo alterno, donde toda la magia sucede.

Las redes sociales creadas para establecer vínculos, acercar a los que están lejos, y compartir experiencias son positivas. Hasta que surge la necesidad de estar conectado mayor tiempo por temor a perderse algo importante, chequear los comentarios o revisar los likes.

Aumentar el tiempo de conexión tiene un culpable: la dopamina un neurotrasmisor llamado “la molécula de la felicidad” encargado de proporciona placer y regocijo. Una de sus muchas tareas.

El cerebro recibe un estímulo al usar el celular, en recompensa genera dopamina que conlleva al deleite y gozo. Para mantener ese placer hay que subir los niveles de la hormona, pasando más tiempo frente a la pantalla. Empieza la adición. La que puede manifestarse en síntomas como ansiedad, estrés, irritabilidad y falta de concentración cuando no está en contacto con las redes sociales, así como una disminución de la calidad del sueño, falta de productividad y problemas interpersonales.

El mundo se va vuelto un pañuelo, es posible estar en cualquier lugar de la tierra en forma virtual, la era de las comunicaciones ha creado, paradójicamente, una sociedad de individuos aislados, que se sienten más cómodos detrás de una pantalla. Eso podría llevarlos a la falta de confianza en situaciones sociales cara a cara.

Las redes sociales pueden promover la comparación constante y la competencia entre los usuarios, especialmente en los jóvenes, lo que resulta en una disminución de la autoestima y la confianza en sí mismos. Generando un impacto negativo en las relaciones interpersonales, y a su vez afectar la salud mental y emocional.

Las redes han generado un cambio importante, por su adicción pasamos de actores a espectadores, las protestas sociales y presenciales dieron paso a las protestas virtuales.

A través de los medios digitales es muy fácil plantear otro punto de vista, sin embargo, pocas veces pasamos a acciones físicas y reales para motivar los cambios. Publicamos mucho, pero hacemos poco.

Escribo esta crítica a las redes sociales, dentro de las mismas redes, parece una incongruencia y lo es. Pero es necesario reconocernos, saber de nuestras faltas para avanzar.

Sentados cómodamente apoyamos o rechazamos acciones de terceros desde la pantalla, no los acompañamos en la calle, en el escenario, o en campañas solidarias. Nos basta con darles un like y desearles buena suerte. Vamos perdiendo presencia, pasamos a ser espectadores de nuestra propia vida.

La pantalla toma cuerpo y se adhiere a nuestra cara, se convierte en una máscara. Detrás de ella uno se siente diferente.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Día del Estudiante o Fiesta del alcohol libre

Puedo pecar de anticuado, tonto y tal vez "desubicado" en el tiempo y el espacio, pero... ¿Podemos llamar evolución al simple paso de los años? o ¿cuantos años son necesarios para ver un cambio evolutivo?. Si hace treinta años (en mi caso) festejar una primavera o el día del estudiante consistía en compartir con amigos y amigas un día de sol (en lo posible), juegos, mucha música y bailes hasta el cansancio junto a estudiantes de otros colegios, sin olvidar los clásicos "sánguche de milanesa, galletitas con picadillo y la espray". Volviendo a casa felices, algunos enamorados, otros casi hombres por haber ligado una minita re-piola, o la posibilidad de llamarla por teléfono (épocas de Entel). De una forma u otra todos teníamos cosas nuevas para comentar en el aula al día siguiente. No recuerdo que el alcohol fuera el motivo principal para reunirse.

La noticia sobre acopio de alcohol, publicada el 11/09/2009, para festejar el día del estudiante no me sorprendió. Sí me causó sorpresa que con 10 días de anticipación ya estuvieran tratando de burlar las disposiciones policiales.
Que sea una costumbre en estos últimos años, no avala a los padres "modernos" a ser permisivos con los hijos para no quedar fuera de "onda" y ser considerado un cavernícola, un retrogrado o el peor de los casos: revivir en sus hijos las borracheras estudiantiles propias.
No podemos acusar a la juventud de alcohólica y adicta al cigarrillo desde temprana edad, si son los mayores los encargados de promocionar campañas a toda hora y en todo lugar. Afiches, tandas publicitarias, auspicios de eventos y fiestas. Donde alcanza la vista hay una promoción de alcohol y cigarrillos.
Mucho se habla de la falta de interés en los jóvenes, de pasividad, escasez de iniciativas personales y es el alcohol la vía para suavizar el camino a un terreno de nuevas esperanzas.
Se pueden dictar todas las normas de convivencia, decretos y aprobación de leyes provinciales y nacionales, pero eso no cambiará aquello que no está escrito: el concepto moral.
Si está prohibido vender alcohol a los menores, ¿porqué se sigue vendiendo?. No falla la ley, fallan los controles y fundamentalmente la moral del vendedor. No le preocupa la salud de un chico, se preocupa porque sus hijos puedan asistir a un colegio privado o tener un celular de alta tecnología.
El dinero no tiene dios, tampoco quienes hacen del dinero su principal virtud. Esto nos lleva a planos morales donde las leyes no tiene peso. Seguir legislando sobre el tema es casi absurdo, no se puede cambiar un modo de pensar y sentir la vida mediante decretos.
La educación familiar es el punto más importante en un chico, si sus padres han recibido una buena formación, éstos sabrán transmitirla. En caso contrario, allí se inicia el problema.

jueves, 16 de abril de 2009

Estímulo al Dengue


A primera vista parece un olvido accidental, alguien dejó abierto el sistema de riego de la plaza. Pero NO!, la plaza de Choya lleva mucho tiempo esperando una solución definitiva a esa constante pérdida de agua que inunda una porción importante de su superficie. El mismo planteo fue reflejado tiempo atrás en un diario local.
Las soluciones nunca pasaron de sólo parches con alambres o verdaderos desatinos como "hacerle un nudo" en la punta de la manguera.
Con un gran lago como consecuencia del derrame constante, uno tiende a pensar que se trata de una estrategia para favorecer al Dengue. Cultivar un criadero de larvas del mosquito aedes aegypti, fomentar la enfermedad entre los vecinos expandiendo la epidemia para así pedir urgente la compra de todo tipo de maquinarias fumigadoras, transporte, contratar personal y generar un círculo de negocios a expensas de la enfermedad. O permitir la proliferación de embaucadores con mochilas a las espaldas ofreciendo fumigar la casa por $40 pesos, sin ninguna identificación oficial o empresa homologada autorizada para las tareas de fumigación contra el Dengue.
No se trata de crear un estado de psicosis colectiva mediante este artículo o la idea de un Estado confabulado con empresas proveedoras, para beneficiar económicamente a personajes inescrupulosos que están haciendo su negocio con el Dengue. Se trata de reaccionar desde cada uno de los eslabones de mando hasta el último operario de limpieza afectado en esta campaña de erradicación del mosquito aedes aegypti. No se trata de posar para la foto y anunciar un plan de trabajo, se debe cumplir la palabra empeñada, controlando a todos los subalternos y sancionando a los ineficientes, relevándolos del cargo. En una emergencia no hay margen para el error.
Por otro lado, llama la atención la falta reflejos de concejales, diputados y senadores provinciales que no arbitraron medidas para evitar el aumento de precios de los productos necesarios para combatir la epidemia. El Estado no puede argumentar "libertad de mercado", donde son aplicables las consabidas leyes de oferta y demanda. Se trata de una emergencia, la salud de los ciudadanos está en riesgo.
De no mediar una reacción inmediata contra la escalada de precios y su posterior vuelta a valores de 45 días atrás, sólo cabe pensar que alguien está confabulando...

martes, 14 de abril de 2009

...Y la chatarra a dónde va?

La llegada de la epidemia de Dengue a Catamarca ha convulsionado a toda la sociedad y el gobierno intenta, tardíamente, reaccionar con las medidas básicas para evitar una mayor propagación de la enfermedad a un número cada vez más grande de habitantes.
Una de las últimas medidas fue el plan de deschatarrización, motivando a la población a que retire de sus casas todo tipo de basura y cacharros que pudieran almacenar agua y por consiguiente convertirse en foco de desarrollo de larvas del mosquito aedes aegypti, transmisor del virus.
Las chatarras fueron almacenadas en dos puntos principales: en la zona sur y en La Aguada, zona norte de la capital provincial.
Por varios días las montañas de basura permanecieron a cielo abierto a merced de pobladores de bajos recursos que aprovecharon la oportunidad para cirujear y obtener objetos que pudieran vender y conseguir dinero para subsistir. Sin medir las consecuencias de trabajar en un medio hostil proclive al contagio de enfermedades como el Dengue o el Tétanos.
Con la denuncia pública de tal situación en un medio gráfico, el gobierno reforzó su apuesta y envió la maquinaria de Vialidad Provincial para compactar, quemar y enterrar la basura.
Uno de los remedios más efectivos y antiguos, el fuego, es hoy la principal herramienta para diezmar la basura en La Aguada. Gruesas columnas de humo negro, se elevan al norte de la ciudad.
La chatarra metálica que sobreviva al fuego será recolectada y enviada a una máquina compactadora, según versiones debería haber comenzado sus tareas en el día de ayer, lunes 13.
Cerca de un kilómetro de recorrido, al borde del camino, ya fue limpiado por el personal de vialidad. Mientras camiones oficiales, contratados y particulares llegan a cada momento con nuevas cargas de chatarra. La tarea parece no tener fin.
La epidemia del Dengue ha cambiado por completo la fisonomía catamarqueña.

martes, 31 de marzo de 2009

Una mujer habría muerto por Dengue en Catamarca

El Hospital San Juan Bautista tendría desde ayer la triste realidad en sus puertas, habría fallecido una mujer mayor de edad a causa del virus del Dengue.
La noticia es por demás lamentable, pero a la luz de las estadísticas era un hecho probable. Gran parte del país está sintiendo el ataque de esta enfermedad y está dejando huellas de dolor a su paso. Catamarca no iba a ser la excepción.
En los pasillos del hospital el personal es renuente a dar más detalles. Existe un clima de "presión" para que nadie comente nada.
Tal vez el gobierno piense que podría crear pánico "si esto se sabe", pero nada más lejos de la realidad. Debemos enfrentar la dura verdad.
Aquí no es hora de pensar en costos políticos o pase de facturas. La vida de los ciudadanos catamarqueños es la que está en juego. Las medidas preventivas, que llegaron tarde, ahora deberán reforzarse con acciones directas de los médicos y auxiliares recorriendo los barrios y las zonas con mayores probabilidades de contagio.
¿O esperarán a la próxima víctima fatal en las puertas del hospital?

lunes, 30 de marzo de 2009

¿Turismo o Dengue?




Sábado a la mañana, soleado, la mayoría de la gente que circula en las inmediaciones de la plaza 25 de mayo lleva en mente distraerse, tomarse un café sobre las veredas de calle República, Sarmiento o San Martín. Otros circulan por el interior de la plaza disfrutando la sombra o preguntan por precios, no compran, a los artesanos urbanos (antes les decíamos hippies) sobre sus mercancías.
La rutina del sábado está quebrada por un agregado temporal, una música y unos mensajes a todo volumen que destacan su presencia, más no la hacen importante.
Dos grandes carpas blancas (no aquellas de 1997 frente al Congreso de la Nación), montadas sobre el lado de la plaza que da a calle Rivadavia anunciaban a todo tambor la llegada del Dengue y como combatirlo.
¿Qué busca el Gobierno provincial y Municipal?... ¿Promoción?, ¿Turismo? o ¿ayudar a la gente?.
Si el Dengue comenzó en las zonas más desprotegidas, en barrios de carencias y necesidades, ¿por qué no prestar la ayuda allí y en las zonas vecinas de forma prioritaria?.
El esfuerzo económico y de personal afectado para que tome sol en la plaza 25 de mayo durante todo el sábado es una reacción refleja absurda, propia de inexpertos o "caciques" que no la vieron venir y ahora salen corriendo a mostrar políticas de prevención "post ataque".
Ese sábado (y los posteriores) deberían estar recorriendo cada uno de los barrios capitalinos llevando conocimientos y médicos para que revisen a la población y no esperar a que caigan enfermos en los hospitales.
Una acción así esta implica llenarse de tierra los zapatos. ¿Cúantos están dispuestos a trabajar de verdad?

viernes, 27 de marzo de 2009

También tenemos Dengue!!

Catamarca siempre es noticia, en realidad (casi) siempre es mala noticia, permítame expresarme: los medios nacionales cuando hacen referencia a esta provincia del noroeste lo hacen desde la óptica del sensacionalismo mediático.
Mis recuerdos datan del primer debate televisivo en los años 80, con el regreso de la democracia, vívía por aquel entonces en la provincia de Buenos Aires.
Catamarca pasaba a un plano nacional en el debate por el canal de Beagle. El país conoció la "cháchara" y las "nubes de Ubeda" por boca de su representante el Dr. Vicente Saadi. Luego vino el triste "Caso Morales" en los años 90 y su correspondiente novela televisada cada mañana desde la sala del primer juicio, oral a mitad de la década. Le seguiría el pitufo Enrique en los albores del año 2000. La quema de urnas en el 2003.
Los más recientes: El Megafradue, la muerte de Rocío Ubilla, derrames de tóxicos en Andalgalá por Minera La Alumbrera y la lista puede continuar... hasta culminar en la imagen del Senado de la Nación y un Ramón Saadi dubitativo, negociando su voto en el proyecto de retenciones al campo.
De alguna manera esta provincia se las ingenia para acceder a los titulares de los medios nacionales por su lado más negro, en muy raras oportunidades las cámaras de televisión y los periodistas de los principales medios vendrán a reflejar con igual ímpetu aquellas noticias o eventos que muestren una provincia dichosa, productiva, exportadora o generadora de grandes pensadores, artistas o músicos.
Como ocurre con el mundo de la farándula y el espectáculo, no es bueno estar ausente de las pantallas por mucho tiempo, por eso ahora Catamarca vuelve por su espacio, por sus minutos de gloria efímera, vuelve ofreciendo Dengue, sí todo el que sea necesario.
Los medios ya muestran coloridos mapas y allí no podía faltar la provincia aportando cifras mayúsculas de infectados, al igual que las estadísticas nacionales del INDEC, éstas son modificadas por las autoridades gubernamentales locales.
Algunos medios denuncian presiones a los médicos para que no difundan información sobre esta enfermedad de la que se estima perdurará por unos cinco años o más, hasta su total erradicación.
Mas vale prevenir que curar, dice el refrán... pero ya es tarde, es hora de los lamentos.
Es hora soluciones efectivas y del negocio, porque en política la incompetencia genera suculentos negocios. Vendrán los llamados a licitaciones, las campañas de educación y concientización, inundando de afiches gigantes las calles, spots de televisión, charlas debates con eminencias de otras provincias, viajes de contactos para entrevistar a expertos y poder tomar finalmente "decisiones acertadas".
Catamarca, la de los mil tonos de verde y un sólo tipo de política...